La casa de los cítricos

Momentos de mandarina

Más información
Momentos de mandarina

En la oscuridad del invierno, paquetes exquisitos de cítricos deliciosos evocan el calor del verano. La mandarina es la hermana más dulce de la naranja y madura en noviembre y diciembre, justo a tiempo para la temporada festiva. ¡Qué detalle! Tal es nuestra historia de amor con estas bombas de vitamina C que su lugar en nuestras tradiciones culinarias anuales es indiscutible. Desde cócteles hasta pasteles, confitadas y bañadas en chocolate, la Casa de los cítricos brilla entre la decadencia con la frescura que más se necesita.

Las mandarinas son una especie de naranja con descendientes híbridos que incluyen las satsumas y las clementinas, tan familiares en esta época del año como el anuncio de la lotería. Para los japoneses, se dice que las mandarinas marcan el inicio de la temporada navideña. Los inmigrantes japoneses recibían mandarinas de sus familiares durante la Navidad como regalo, y, al final, esta práctica se acabó uniendo a la tradición de meter una naranja en los calcetines navideños. Evocan una nota de opulencia tropical que las ha convertido en sinónimo de las delicias festivas que hacen que la temporada sea tan especial.

Las mandarinas llegaron a Europa en el siglo XIX a través de la India y de China, donde se han cultivado durante más de 3000 años. Se dice que la mandarina simboliza la riqueza y la buena fortuna en la cultura china y desempeña un papel fundamental en las celebraciones del año nuevo chino, cuando se ofrece como regalo o se incorpora en las decoraciones del momento. Es prácticamente imposible resistirse a ellas, pero eso mejor ni intentarlo.

Dado que esta reina de los cítricos tiene un lugar tan querido en nuestros corazones en Jo Malone London (basta con preguntar a Lime Basil & Mandarin), le hemos dado una nueva historia que contar como Starlit Mandarin & Honey, el aroma estrella de la temporada. Radiante, vibrante y fresca, es la esencia de fiestas maravillosas, protagonizadas por invitados bien arreglados, conversaciones incesantes y ganas de perder un poco el control para disfrutar como nunca.

Comprar la historia